La democracia también genera hombres deshonestos
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Para conservar amistad, pared en medio.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Los vicios no necesitan maestro.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Suerte, y al toro.
En el medio está la virtud.
Quien lee y escribe no pide pan.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Los pensamientos no pagan peaje
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Lleno de pasión, vacío de razón.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Quien debe y paga, no debe nada.
Daño merecido, no agravia.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
La suerte es de los audaces.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Año nuevo vida nueva.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
La muerte en la patria es agradable.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Cada palo que aguante su vela.
A cada día su pesar y su esperanza.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Burro amarrado, leña segura.
Juan Segura vivió mucho años