Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
La alegría intensa es cosa seria
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
La ocasión llega, llama y no espera.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Hablar bajo y obrar alto.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
Malos reyes, muchas leyes.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
La suerte y la muerte no escogen.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
Nadie da sino lo que tiene.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Quien bien quiere, bien obedece.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Buena vida, arrugas tiene.
El que con locura nace, con ella yace.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
La ley de Dios no come trampa.
El yerro encelado, medio perdonado.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Igual con igual va bien cada cual.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
A gran prisa, gran vagar.
La impureza, pesa.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.