La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
A todo coche, le llega su sábado.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
La imagen de la amistad es la verdad
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Los extremos nunca son buenos.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Lo tragado es lo seguro.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
De la vista nace el amor.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Para prosperar, vender y comprar.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Quien hace, aplace.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.