Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Jornada emprendida, medio concluida.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
El hombre después que le roban, pone candado.
Por do salta la cabra salta la que mama.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
A gana de comer, no hay mal pan.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Hay confianzas que dan asco.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
El amor todo lo iguala.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Vicio no castigado crece desatado
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Contigo, pan y cebolla.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Un amigo vale cien parientes
Guardado el dinero, no pone huevos.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
La suerte no es para quien la busca.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Para ser bella hay que ver estrellas
Dame rojura y te daré hermosura.
A mi, mis timbres.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Caer es más sencillo que levantarse.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Para vos me peo y para otro me afeito.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.