En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.
Cada casa es un caso.
Para poca salud, más vale morirse.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Bien canta Marta después de harta.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
La necesidad hace a la vieja trotar.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
No dar ni recibir, sin escribir.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Mujer refranes, muller puñetera.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
El que no chilla, no mama.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
La menta, el amor aumenta.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Pocas palabra y muchos hechos.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
El amor, de necios hace discretos.
Levantarse con el pie izquierdo.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
El ladrón no roba jamás una campana.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Lo que no cuesta no vale.
El papel puede con todo.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Bien convida, quien prestó bebe.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.