Palabra dada, palabra sagrada.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Aquel que guarda siempre tiene.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Quien no tiene quiere más.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Con pelito... no hay delito.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
A Seguro se lo llevaron preso
Cuanto más amistad, más claridad.
A quien presta nada le resta.
El que tiene tierra, tiene guerra.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Cada cual ha de llevar su carga.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Al endeble todos se le atreven.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
El que deja una herencia, deja pendencias.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Nadie da lo que no tiene.
El hombre propone y Dios dispone.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Nadie toma lo que no le dan.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
La avaricia rompe el saco.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.