Las leyes van, a donde quieren los reyes.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Sacar los trapos al sol.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Confía en lo que ves
A lo que no puede ser paciencia.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Favor con favor se paga
Donde hay leyes, hay trampas.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
La esperanza alegra el alma.
Más vale la seguridad, que la policía.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Las penas de amor las quita el licor
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
El que pide lo justo, recibe migajas.
Lo prometido es deuda.