Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
El que algo debe, no reposa como quiere.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
El que quiera honra, que la gane.
La vida es grata, a quien bien la acata.
La confianza da asco
Educación y pesetas, educación completa.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Alegría, belleza cría.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
En arca abierta, el justo peca.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Nada contra la corriente.
Madre dispuesta, hija vaga.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
Quitada la causa se quita el pecado.
La virtud ennoblece.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Claridad, y no en el caldo.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Mande la razón y obedezca la pasión.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
El sol brilla para todos.
Pereza, llave de pobreza.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
La alegría es gemela
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Bestia alegre, echada pace.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Harto da quien da lo que tiene.