Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
La mula y la mujer son malos de conocer.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Llegar a punto de caramelo.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Buen comedor, buen dormidor.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Cosa muy querida, presto perdida.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Mallorquina, puta fina
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Quien lo comió aquél lo escote.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
El último en saberlo es siempre el interesado.
De cuero ajeno, correas largas.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Hambre larga, no repara en salsas.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Comida hecha, amistad deshecha.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Año de nieves, año de bienes.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.