Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
A buen juez, mejor pastor.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Comer y rascar todo es empezar.
Quien siempre adula se quema las mangas
Ante la duda, la Charly.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Haces mal, espera otro tal.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
La gota que derramó el vaso de agua.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Mi secreto, en mi pecho.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Hablar por referencias es casi mentir.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
A su tiempo se cogen las uvas.
Una maravilla, con otra se olvida.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Primero mis dientes y después mis parientes.
Favores harás, y te arrepentirás.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
En el medio está la virtud.
Emprestaste, perdiste al amigo.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.