El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Probando es como se guisa.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Dar carne al lobo.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
La mucha tristeza es muerte lenta.
A batallas de amor, campo de plumas.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Dar una de cal y otra de arena.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
No te vallas a morder la lengua.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
No te dejes aconsejar por un perdedor.
El tiempo aclara las cosas.
Juez cabañero, derecho como sendero.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Más ordinario que una vaca con pedal.
El que quiere besar, busca la boca.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Rana en el fondo del pozo.
La buena uva hace buena pasa.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
La vida es un soplo.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
La vida pende de un hilo.
El día de San Matías, entra el sol por la umbría.
Mientras más aprendo menos sé.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Averiguelo, Vargas.
El borriquito delante, para que no se espante.
Llevar agua al mar.