La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Comer sin vino, comer canino.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
El que apura su vida, apura su muerte.
Esta de mírame y no me toques.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
La muerte, al pobre no se atreve.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Hay mucho alumno constante, que estudia para estudiante.
El que las sabe, las tañe.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Quien guarda valores, padece temores.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Quien bien siembra, bien coge.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Una en el papo y otra en el saco.
Le dan la mano, y se coge el codo.
Levantarse con el pie izquierdo.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Caballo que alcanza, pasar querría.