Dime con quién andas y te diré quién eres.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Cual es el rey, tal es la ley.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
A la hija muda, su madre la entiende.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
El que habla es el que peca.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Hacer de tripas corazón.
Jugar la vida al tablero.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Cada día verás quien peque y pague.
A chica boca, chica sopa.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Mientras descansa está haciendo adobes.