A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Obra acabada, maestro al pozo.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Adonde no te llaman, no vayas.
Escucha el viento... que inspira
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Más querría servir que recibir.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Dar un cuarto al pregonero.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Por el rastro se da con la liebre.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Donde hay obras, hay sobras.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Lo tragado es lo seguro.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7
El que está a las duras, está a las maduras.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
No saber una jota.
El mejor sol es el que calienta hoy
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
la ropa son alas.
Gente parada, malos pensamientos.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Es como llevar leña para el monte.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Decir bien y obrar mejor.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Quien no canea, calvea.
Quien destaja no baraja.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Lo prestado está a la vera de lo dado.