Su ladrido es peor que un mordisco
Quien hace, aplace.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Dios da frío según la ropa.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
El que adelante no mira, atrás se queda.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Pereza, llave de pobreza.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Desvestir un santo para vestir otro.
Codicia mala, el saco rompe.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
El que la ley establece, guardarla debe.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Toma y daca.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
La necesidad hace maestros.
Pedir las perlas de la virgen.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
La soga, tras el caldero.
El que mucho escoge poco coge.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Rectificar es de sabios.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Para buena vida, orden y medida.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Despacio, que llevo prisa.