La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Araña muerta, visita cierta.
Para el solano, agua en mano.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Ruego y derecho hacen el hecho.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
El que escucha consejos, llega a viejo.
A quien espera, su bien llega.
Dar de comer al diablo.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Bien convida, quien prestó bebe.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
A lo que no puede ser paciencia.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
De casta le viene al galgo.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Cerrado a cal y canto.
A consejo ido, consejo venido.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
El que necesita, te visita.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
El que no sabe, es como el que no ve.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Palabras sin obras, barato se venden.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Hijos casados, duelos doblados.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Una buena acción es la mejor oración.
Hablen cartas y callen barbas.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
La comida entra por los ojos.
Gracias que hacen pero no la ven.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.