Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
La verdad sale en boca de los niños.
Actividad cría prosperidad.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
El buen libro de las penas es alivio.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Voz del pueblo, voz de Dios.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Dar la última mano.
Lo bien hecho bien parece.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
El que anda en silencio, cazar espera.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Dar limosna no aligera la bolsa
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
El inicio es la mitad de la tarea.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
A bien se llega quien bien se aconseja.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Agrada y te agradarán.
Más puede diligencia que ciencia.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Buena es la costumbre en el bien.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Sabio en latín y tonto en castellano.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
El ojo del amo engorda el ganado.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
El que mucho duerme poco aprende.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
El juez que toma, presto es tomado.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Jugar la última carta.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.