Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Hacerse la boca agua.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Entra, bebe, paga y vete.
Voy a ir hacer un mandado.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Iglesia, o mar, o casa real.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Lo comido por lo servido.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Hablar con el corazón en la mano.
Cada cual ha de llevar su carga.
Mano que te da de comer no has de morder.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Llegar al humo de las velas.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
A quien vela, todo se le revela.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Quien siembra, siega.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!