Es de sabios, cambiar de opinión.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Habiendo don, tiene que haber din.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Consejo tardío, consejo baldío.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
A persona lisonjera no le des oreja.
Beber, hasta la hez.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Día de agua, taberna o fragua.
Hacer el primo.
El papel que se rompa él.
Juego y bebida, casa perdida.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Atente al santo y no le reces.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Bestia alegre, echada pace.
La fantasía es la loca de la casa
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Ojo por ojo y diente por diente.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Ligera de cascos.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Lo que va viene.
La letra, con sangre entra.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
A palabras necias, bofetones.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Acabada la misa, se parten las obladas.
A hija casada, los yernos a la puerta.
A dos palabras tres porradas.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
A buena confesión, mala penitencia.
Sospechar y temer, enemigos del placer.