Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Las penas, o acaban, o se acaban.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Atrás viene quien las endereza.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
Boca de verdades, temida en todas partes.
El mal para quien lo fuere a buscar.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Cazador y cazado confían en Dios.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Gallo viejo con el ala mata.
Lo prometido es deuda.
Hacer buenas (o malas) migas.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
El que habla es el que peca.
El que anda en silencio, cazar espera.
Pedir peras al olmo.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Cerrado a cal y canto.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.