De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
El que fía, o pierde o porfía.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
A bestia loca, recuero modorro.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Consejo tardío, consejo baldío.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Guardia viejo no cae en gancho.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Noche toledana. (Irse de farra).
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Quien acomete vence.
Cada cual mire por su cuchar.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Paciencia y barajar.
Putas y frailes andan a pares.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Hasta ajustar, regatear.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
La lengua es el castigo del cuerpo.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.