El diablo está en los detalles.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.
Quien la junta preside, casi siempre es quien decide.
Palabra de cortesano, humo vano.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
El hombre apercibido medio combatido.
Orejas de burro.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Cada mozo lancee su toro.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
A chico caudal, mala ganancia.
Parejo como las calles de León.
A gran prisa, gran vagar.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
Pereza, llave de pobreza.
Hay que amarrar el tamal.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Antes de criticar, mírate la cola.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Estar como las putas en cuaresma.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Malo es cojear delante de un cojo.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.