Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Una sola vez no es costumbre.
Oír como quien oye llover.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
El que tiene buenas piernas no necesita muletas.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Mal ajeno es ruin consuelo.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Cargos son cargas.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
A falta de manos, buenos son los pies.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
La esperanza no llena la panza.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Rey determinado no ha menester consejo.
El hombre honrado a las diez acostado.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Abril hueveril; Mayo pajarero.