Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
De mercader a ladrón, un escalón.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
De casas y de potros que lo hagan otros.
En el pedir no hay engaño.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Lo que es bueno para todos, no es conveniente para ninguno.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Pájaro que huye, no hace daño.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
No saber ni torta.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Dar lo mismo mugre que jabón.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Buena estatura es media hermosura.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Pedir las perlas de la virgen.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Boca que no habla, Dios no la oye.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
A padre avaro, hijo pródigo.
Lo robado no luce.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
A veces perdiendo se gana.
Hay que cortar por lo sano.
La letra mata, el espíritu vivifica.