Son como uña y mugre.
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Conócete a ti mismo.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.