Voz del pueblo, voz de Dios.
Guardia viejo no cae en gancho.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Quien solo vive, solo muere.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Quien mocos envía, babas espera.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Hombre osado, bien afortunado.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Madre quiero ser, e hijos tener.
El que no tranza no avanza.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Artero, artero, más non buen caballero.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Amor y vino, sin desatino.
Entre más viejo más cuero pero e que te cuelga.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Panza llena, quita pena.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Cuentas claras, amistades largas.
Ahora adulador, mañana traidor.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Buena vida, padre y madre olvida.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Voz del pueblo, voz del cielo.