Necio que calla por sabio que pasa.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
A capa vieja no dan oreja.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Navarro, ni de barro
De veinte a sesenta, cornamenta.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Es de sabios, cambiar de opinión.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
De padres gatos, hijos michinos.
Nada necesita quien tiene bastante.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
A un fresco, un cuesco.
Acometer hace vencer.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Buey hermoso, no es para trabajo.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Al hombre de rejo, vino recio.