Para San Matías se igualan las noches con los días.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Bien muere, quien bien vive.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Ruego de Rey, mandato es.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
De boca para fuera.
Este navega con banderita de pendejo.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Más haces callando que gritando.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Menos perro, menos pulgas.
El amor no hace hervir la olla
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Quien cae no tiene amigos.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Riachuelos pequeños forman grandes rios.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Averiguelo, Vargas.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Fácil es empezar y difícil continuar.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Todavía aguas corren profundamente.