Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Las letras con sangre entran.
En la viña del Señor, hay de todo, menos uvas.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
La Cruz, la viña reluz.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
La prisa produce desperdicios.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
El que nada debe nada teme.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Irse por los cerros de Úbeda.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
La desgracia de un loco es dar con otro.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
A más doctores, más dolores.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Hasta el final nadie es dichoso.
Campana cascada, nunca sana.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Junio grana los trigales, si Abril y Mayo llovieron a gusto de los mayorales.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
El que huye, obedece.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Amores de lejos no son parejos.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Gota a gota, la mar se agota.
Amor, viento y ventura, poco dura.