Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
Escribir despacio y con buena letra.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
De buena casa, buena brasa.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Haz mal y guárdate.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El deseo hace hermoso lo feo.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
Si ofendes serás ofendido
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Obra con amores y no con buenas razones.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Del mal vino, buena borrachera.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Casa sin madre, río sin cauce.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Vino sacado hay que gastarlo.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Nadie se ha pelado por pedir.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
A cántaro roto, otro al puesto.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.