Estás entre la espada y la pared.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Para sabio Salomón.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
El que juega con fuego, se quema.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Para morirse, siempre hay tiempo.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
A la hija mala, dineros y casalla.
No hay que arrear ganado flaco.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Si vives alegre, rico eres.
Quien es feliz habla poco
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Lo comido por lo servido.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
El que mucho habla, poco acierta.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Que saben las vacas de montura.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Amor de asno, coz y bocado.
Esa más viejo que Matusalén.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Lo malo nunca es barato.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).