Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Las cosas lo que parecen.
Quien tuvo, retuvo.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Negocios hay que están bien a las dos partes.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
A enemigo que huye, puente de plata.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Hacer castillos en el aire.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Pan y vino andan camino.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
El que camina, no estorba.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Hazme la barba, hacerte el copete.
A bestia loca, recuero modorro.
El tiempo no pasa en balde.
Soldado muerto, otro en su puesto.
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Difama, que algo queda.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Para el gusto se hicieron los colores.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Divide y vencerás.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Dios no ayuda a los holgazanes.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.