Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Las cosas lo que parecen.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Quien tuvo, retuvo.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
A enemigo que huye, puente de plata.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
El que camina, no estorba.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Soldado muerto, otro en su puesto.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Pan y vino andan camino.
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
Hazme la barba, hacerte el copete.
El tiempo no pasa en balde.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Difama, que algo queda.
Hacer castillos en el aire.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
A bestia loca, recuero modorro.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Divide y vencerás.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
El que no cae, resbala.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Para el gusto se hicieron los colores.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.