Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
El que come y canta, pronto se atraganta.
El dinero ayuda a sopotar la pobreza.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Para que quiere cama el que no duerme.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Libros cerrados, no hacen letrados.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
En verano, no hay cocinero malo.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Toda demasía enfada y hastía.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Belleza sin bondad es como un vino picado
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
En la duda, ten la lengua muda.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Cada loco con su tema.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Quien te altera te controla.
Sirva de algo mientras se muere.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
El que quiera peces que se moje el culo.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
El que más hace, es el que menos merece.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.