Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Para hacerse especialista, hay que quemarse la vista.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Bien casada, o bien quedada.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Nadie toma lo que no le dan.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Dios castiga sin palo ni piedra
Tentar la huevera a las gallinas
No quieras correr cuando apenas aprendes a caminar.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Dar carne al lobo.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Después de un gustazo, un trancazo.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
Agrada, quien manda.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Buey suelto, rey muerto.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Son más los días que las alegrías.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Haces mal, espera otro tal.
Mujer Besada mujer ganada.
Al asno lerdo, arriero loco.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.