Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Guardado el dinero, no pone huevos.
El buen vino resucita al peregrino.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Año hortelano, más paja que grano.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
El buen mosto sale al rostro.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
A nadie le amarga un dulce.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
El vino con el amigo.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
No hay malos maestros sino malos alumnos.
Los hombres son mejores que su teología
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Reino dividido, reino perdido.
Nuestro gozo en un pozo.
Dar y tejer es buen saber.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Comprar al pobre, vender al rico.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Indios y burros, todos son unos.
Atáscate, que hay lodo.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Jurar como carretero.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.