Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Ausente, apenas viviente.