De una mentira ciento se derivan.
Buena estatura es media hermosura.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
A buen adquiridor, buen expendedor.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
O te aclimatas, o te aclimueres.
No hay mejor condimento que el hambre.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
El hambre arroja al lobo al bosque.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
La abundancia mata la gana.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Casarás y amansarás.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Es tan bueno, que confunde las películas con la realidad.
Hay que dar el todo por el todo.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Parecer uña y carne.
Todo hombre tiene su manía.
La manda del bueno no es de perder.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Tras el buen comer, ajo.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Palabra dada, palabra sagrada.
Lo escrito, escrito esta.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.