La justicia debe llegar hasta el ladrón
No da quien tiene, sino quien quiere.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Al hombre valiente, espada corta.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Hablar con el corazón en la mano.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Te están dando Atol con el dedo.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
El arroz es el nervio de la guerra.
Berzas en enero, saben como carnero.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Lo comido por lo servido.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Justicia y no por mi casa.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
La lengua es el azote del culo.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Ahora adulador, mañana traidor.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
A tal señor, tal honor.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Lo que sea que suene.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Cuanto mayor es la fortuna, tanto es menos segura.