A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Bueno de asar, duro de pelar.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
La suerte es loca y a todos nos toca.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
De boca para fuera.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
El celoso no puede ser jocoso.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
A la larga, todo se arregla.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
Mejor solo que mal acompañao.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Lo bello es difícil.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
La democracia también genera hombres deshonestos
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
El sexo nos hace perder la cabeza
Madre y teja, no pierde por vieja.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Trato es trato.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
Nobleza obliga.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Del mirar nace el desear.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Matar dos pájaros con una piedra.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.