Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Cada cual a lo suyo.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Quien vale mucho hace mucho.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
La naturaleza proveerá.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
A otra cosa mariposa.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Quien ama, teme.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Más vale algo que nada.
Más vale media mierda que mierda entera.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Fía mucho, más no a muchos.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
Zurcir bien es más que tejer.
El más fuerte teme a la muerte.
A burlas, burlas agudas.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Quien bien ata, bien desata.
No es lo mismo oír que escuchar.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
La fe no tiene miedo.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
A causa perdida, mucha palabrería.
Lobos de la misma camada.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.