La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Mas mata la duda que el desengaño.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Como pecas, pagas.
Buen moro, o mierda u oro.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
A consejo de ruin, campana de madera.
Me cayó como patada en la guata.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Lo pasado, pisado.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
De refrán y afán pocos se librarán.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
El árbol que no da frutos, da leña.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Le puso el dedo en la llaga.
El que utiliza un gran haz de leña para cocinar no tiene consideración con el que ha de recoger la leña.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Emborrachar la perdíz
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Quien no sabe dar sabe recibir
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Agrandado como alpargata de pichi.
Maldigo el diente que come la simiente.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
No compra barato quien no ruega rato.
Gula y vanidad, crecen con la edad.