El mejor espejo es un ojo amigo.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
Si las paredes hablaran.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
Deuda pagada, otra empezada.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Quien no tiene enemigos, de nadie es conocido.
Dios es más grande que el mundo.
El hablar mismo idioma.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Dar limosna no aligera la bolsa
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
La fe mueve montañas.
Mal se tapa el gato con la cola.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
Bien está lo que bien acaba.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
La mancha de aceite, paso a pasito se extiende.
Navarro, ni de barro
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Mal se saca agua de la piedra.
Una cosa es con guitarra y otra con violín.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Hijo solo, hijo bobo.
La primera impresión es la que cuenta.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
La lluvia no se queda en el cielo.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Mala yerba, mucho crece.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Quien boca tiene a Roma va.
Loro viejo no aprende a hablar.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
El pasajero se conoce por la maleta.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
No tires piedras al vecino si tu techo es de cristal.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.