Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Comprar al pobre, vender al rico.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Mano de hierro en guante de seda.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Todos los caminos conducen a roma.
La esperanza mantiene.
Vale más ser ralos que calvos.
Rogar a Dios por los santos, más no.
No es oro todo lo que reluce.
Con ciertos amigos, no se necesitan enemigos.
Nunca llovió que no se despejara.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Molino que no muele, algo le duele.
Hacer agua los dientes.
El silencio no ha sido jamás escrito.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
El amor refresca como el rocío
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
No solo de pan vive el hombre.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
De pena murió un burro en Cartagena.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Agua cara siempre es mala.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Nadie es profeta en su propia tierra.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Años de higos, años de amigos.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Cada casa es un caso.
Ese es el mismo perro con otro collar.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Flor sin olor, no es completa esa flor.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.