Hasta los animales cuidan sus crías.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Actividad cría prosperidad.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
Los duelos con pan son menos.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Valgan las llenas, por las vacías.
A mal viento va esta parva.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Hacer pinitos.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
En la cancha se ven los gallos.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Por una alegría mil dolores
Al erizo, Dios le hizo.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Más fácil es caerse que levantarse.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Carne en calceta, para quien la meta.
Bien juega quien mira.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
En tiempo de verano, el capote con su amo.