De pequeña centella se levanta el gran fuego.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
El que venga atrás que arree.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Mujer pecosa, mujer candela.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
A la mujer no la cates, no es melón.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Harina mala, mal pan amasa.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
No es villano el de la villa, sino el que hace la villanía.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Arma de Dios es Cristo.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
A falta de olla, pan y cebolla.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
El mono vestido de seda mono se queda
La burra no era arisca pero la hicieron.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Ni lava ni presta la batea.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Hace más el que quiere que el que puede.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Con el callar, vencerás.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
La muerte regalos no prende.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
Cada uno es artífice de su ventura.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.