Lo que haces, encuentras.
A rey muerto, principe coronado.
A los audaces la fortuna les ayuda.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
El tiempo aclara las cosas.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Las armas, el Diablo las carga.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Ni vive, ni deja vivir.
El perro flaco todo es pulgas.
Una y no más Santo Tomás.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Si te peleas con un deshollinador, saldrás negro.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Zapatero a tus zapatos.
Al pez, una vez.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Una buena campana se siente de lejos.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
Tiene la cola pateada.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
El tropezón enseña a sacar el pie.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
A Dios, llamaron tú.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Va para atrás como el cangrejo.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Una comida sin vino, es como un día sin sol.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
La caridad empieza por casa.