Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Nadie regala nada a humo de pajas.
A año tuerto, labrar un huerto.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Juego de manos, rompedero de ano.
No es posible defenderse del aburrimiento
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Parece hormiga y es avispa.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Amigo lejos, amigo muerto.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
El paraíso está en el regazo de una madre.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
En la cancha se ven los gallos.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Pajaro que comió, voló.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Al niño que llora le dan pecho.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Sin dudar, no hay acertar.
Algo es algo, menos es nada.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Molino cerrado, contento el asno.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
El que come y canta algún sentido le falta.
Cada loco con su tema.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Quien tenga tiempo que no espere