Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
A gallo viejo gallina joven.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
El papel que se rompa él.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Tan rápido como un chisme.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Juego de manos es de villanos.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Poco a poco se anda lejos.
Quien busca, halla.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Bien ora quien bien obra.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Toda demasía enfada y hastía.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Escucha tu corazón... que sabe.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Libro prestado, libro perdido.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Ve tu camino para no tropezar.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.