Llanto de viuda, presto se enjuga.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Amistad que murió, nunca renació.
No tienes dedos para el piano
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Pa'trás como las del marrano.
La muerte todas las medidas vierte.
Una obra mala, con una buena se paga.
Es más fácil para una hormiga transportar una montaña que mover a los que mandan.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
A otro perro con ese hueso.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
La muerte y el amor, enamorados son.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Más da el duro que el desnudo.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
El que algo teme, algo debe.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Es mejor precaver que tener que remediar.
No hay tonto que no se tenga por listo.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Refranes viejos son verdaderos.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Ir por los extremos no es de discretos.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Más vale prevenir que curar.