Hacerse el ignorante para chupar manteca.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
El pecado te acusa.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Real que guarda ciento, es buen real.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
El que a feo ama, bonito lo ve.
El que se casa, quiere casa.
Una abeja no hace colmena.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Como la espada, así la vaina.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
El trato engendra el cariño.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Pedir las perlas de la virgen.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Una gran ciudad es un gran desierto.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Más raro que perro verde
La vida da muchas vueltas.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Beber, hasta la hez.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Cada raposa mira por su cola.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Gota a gota, la mar se agota.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
El flojo trabaja doble.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Amistad que murió, nunca renació.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Septiembre benigno, octubre florido.